Hace 25 años, un ebrio presidente de facto, el teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri, comenzó a cavar su propia tumba al declararle la guerra a la superpotencia bélica Gran Bretaña, en un intento de recuperar lo que a los argentinos siempre nos perteneció: nuestras Islas Malvinas.
Hoy, a poco más de cumplirse un cuarto de siglo, seguimos padeciendo esa pérdida equívoca y dolorosa, pero que no es una simple mancha de sangre más en la ya desangrada historia argentina. No perdimos solamente las islas, sino también la dignidad de una generación que quedó muy marcada por este conflicto. Los números actuales de muertos son mucho más escalofriantes que los sufridos en 1982 porque son más los ex combatientes que se suicidaron que los caídos en combate.
A todo esto se suma el olvido que sufrieron estos héroes por gran parte de la sociedad. El 2 de abril no debería ser el único día para homenajearlos, sino todos los días que ellos vivan, no olvidemos que se sacrificaron (en su mayoría sin conocimientos bélicos necesarios) por su patria, aunque haya estado gobernada por una plaga peor que las mencionadas en los libros sagrados.
5/4/07
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1 comentario:
Por favor armen una nota con relacion a los cambios climaticos, los mosquitos y el posible fin del otoño y la primavera ¡Saludos!
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